Cercar en aquest blog

divendres, 30 de juny de 2017

José Oiticica. 1957.


Francisco de Paula Leite e Oiticica, circunspecto abogado que llegó a diputado y senador, metió a su hijo José en un rígido colegio religioso para hacer de él un hombre de bien. Y así fue. José Oiticica fue expulsado del colegio por rebelde y fue poeta, maestro, dramaturgo, vegetariano, libertario...un hombre de bien, vaya.

José Oiticica empezó las carreras de Medicina y Derecho para acabar publicando unos sonetos y publicando en el semanario anticlerical A Lanterna, mientras se decantaba por la filología y la enseñanza teniendo como referente a Ferrer i Guàrdia.

Un buen día, cumplidos ya los 31 años, se acerca a la Federación Obrera de Río de Janeiro y pregunta por el jefe. Un carpintero le contesta que ahí no tienen de eso, que van haciendo con unas comisiones administrativas que ejecutan las decisiones de sus respectivas asambleas, que han substituido la sumisión por el respeto. Y se queda con ellos, que reciben encantados a ese tipo modesto que en poco será catedrático en el Colegio Pedro II y profesor de filología portuguesa en la Universidad de Hamburgo.

En 1918, animados por la Revolución Rusa, los anarquistas de Río empiezan a preparar su Revolución con una serie de huelgas y enfrentamientos con las fuerzas del Estado. El futuro parece un sitio habitable cuando lo escribe Oiticica en sus cuadernos:

'El territorio de cada país se dividirá en zonas federadas; las zonas en municipios y el municipio en comunas. Cada gremio de la comuna escogerá un delegado al consejo comunal; cada consejo comunal, un delegado al municipal; cada consejo municipal, un delegado al federal y cada consejo federal, uno al consejo internacional. El consejo comunal velará por los intereses de la comuna, ejecutando las resoluciones de las asambleas.

La enseñanza superior y profesional será impartida en universidades constituidas en comunas, donde se instalarán laboratorios, usinas, hospitales... Cada comuna tendrá servicio completo de asistencia médica y dental con su hospital propio.

Las horas de trabajo en cada comuna estarán reguladas por las necesidades de la producción y los servicios, quedando el horario a cargo del consejo comunal. Los cargos de dirección técnica serán confiados a los más competentes a juicio de los propios trabajadores, pero no confieren ningún privilegio.

Las casas serán ocupadas por familias de acuerdo con el número de cada una. La unión conyugal, enteramente libre, se hará por mero registro en la sede del consejo comunal, pudiendo cada pareja realizar las ceremonias religiosas que les vinieren en gana en las respectivas iglesias.

Las federaciones han de ponerse de acuerdo para permitir, lo más posible, los viajes por toda la tierra y la permanencia temporal de estudiantes en países diferentes para el aprendizaje práctico de idiomas y el manejo de la lengua internacional'.

La Revolución tiene fecha, el 18 de noviembre de 1918, y en teoría recibirá el apoyo de militares de baja graduación, encabezados por el teniente Jorge Elias Ajus. El tiro sale por la culata, el teniente de marras resulta ser un infiltrado. Coiticica es uno de los miles de detenidos y encarcelados. Las autoridades cierran sindicatos y escuelas modernas.

José Oiticica es deportado a la isla Rasa, sujeto a un régimen penitenciario muy duro, lo que aprovecha para componer el Himno de Rasa, que los condenados entonan a pleno pulmón como acto de resistencia y libertad. La presión de algunos intelectuales consigue la libertad de OIticica, que nada más salir funda el periódico Spartacus. Volverá a ser deportado, a isla de las Flores, en 1924, por su implicación en la Revuelta Paulista. Pasará prisionero cinco años, o no, que aprovecha para escribir teatro.

Al salir de su aislamiento pone en marcha el periódico Acción Directa y publica poesía, teatro, artículos de opinión, estudios de lingüística, sin dejar de ejercer como maestro y conferenciante allí donde quieran conversar con él.

Padre de siete hijas y un hijo, José Oiticica, un hombre de bien, fue andando por la vida como el que va descalzo y ligero. Murió a punto de cumplir los 75 años, la noche del 30 de junio de 1957, tras celebrar el cumpleaños de uno de sus nietos, mientras, tumbado en la cama, preparaba la clase del día siguiente lápiz y cuaderno en mano.

Para a anarquia vai a humanidade
Que da anarquia a humanidade vem!
Vide como esse ideal do acordo invade
As classes todas pelo mundo além!

Que importa que a fração dos ricos brade
Vendo que a antiga lei não se mantém?
Hão de ruir as muralhas da Cidade,
Que não há fortalezas contra o bem

Façam da ação dos subversivos crime,'
Persigam, matem, zombem... tudo em vão...
A ideia, perseguida, é mais sublime,

Pois nos rude ataques à opressão,
A cada herói que morra ou desanime
Dezenas de outros bravos surgirão.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada